Fases de un implante dental

Perder una pieza dental es algo que va mucho más allá de la estética. Afecta a la forma en que masticamos, a cómo hablamos e incluso a la estructura de nuestra mandíbula. Por suerte, la odontología moderna nos ofrece una solución que es, a efectos prácticos, lo más parecido a recuperar un diente natural: el implante dental.

Si estás considerando este tratamiento, es normal que te asalten dudas. ¿Duele? ¿Cuánto tardaré en tener mi diente nuevo? ¿Cómo es el proceso? 

¿Qué es un implante dental?

Para entenderlo de forma sencilla, un implante es una pequeña fijación de titanio (un material biocompatible que el cuerpo acepta sin problemas) que se inserta en el hueso maxilar. Su función es sustituir a la raíz del diente perdido. Una vez que este «tornillo» se integra con el hueso, colocamos sobre él una corona (la parte visible del diente) que imita a la perfección el color y la forma de tus piezas naturales.

Las fases del tratamiento

El proceso de implantología no es algo que se haga en una sola tarde (aunque existen los implantes de carga inmediata, lo habitual es seguir estos pasos para garantizar el éxito a largo plazo):

Diagnóstico y planificación personalizada: Todo empieza con una visita de valoración. No todos los pacientes son iguales, por lo que realizamos un estudio radiográfico completo (normalmente un TAC dental) para analizar la calidad y cantidad de tu hueso. En esta fase, diseñamos el plan de tratamiento a tu medida.

La intervención quirúrgica: Aunque la palabra «cirugía» asuste un poco, te aseguramos que es un procedimiento mucho más sencillo de lo que imaginas. Bajo anestesia local, se coloca el implante en el hueso. Es una intervención indolora y, por lo general, bastante rápida. Al terminar, te irás a casa con unas pautas sencillas para el postoperatorio.

Osteointegración: Esta es la fase de espera y, posiblemente, la más importante. Durante un periodo que suele oscilar entre los 3 y 6 meses, el hueso crece alrededor del implante y lo abraza con fuerza. Este proceso biológico es lo que permite que el implante sea estable y duradero. Durante este tiempo, si es necesario por estética, se puede colocar una prótesis provisional.

Colocación de la corona y estética final: Una vez que el implante es «uno» con tu hueso, procedemos a tomar medidas para fabricar tu corona definitiva. Se diseña en el laboratorio buscando la máxima armonía con el resto de tu boca. Una vez colocada, ¡ya puedes volver a sonreír y comer con total normalidad!

¿Cuánto tiempo dura el proceso?

La pregunta del millón. Siendo realistas, un tratamiento convencional suele durar entre 4 y 9 meses en total.

  • Día 1: Cirugía de colocación.
  • De 3 a 6 meses: Espera para la osteointegración (dependiendo de si el implante es en el maxilar superior o inferior).
  • 2 a 4 semanas: Fase protésica (toma de medidas y colocación de la corona).

Es un proceso que requiere paciencia, pero los resultados valen la pena: un implante bien cuidado puede durar toda la vida.

¿Qué cuidados debo tener después?

Cuidar un implante es casi igual que cuidar un diente natural, pero con un extra de mimo en la higiene:

  • Limpieza rigurosa: El cepillado y el uso de hilo dental o cepillos interproximales son innegociables.
  • Revisiones periódicas: Venir a vernos cada 6 meses nos permite asegurar que todo sigue en orden.
  • Adiós al tabaco: Si fumas, este es el mejor momento para dejarlo, ya que el tabaco es el principal enemigo de la integración del implante.

 

Si necesitas dar el paso, en Clínica Dental Roma, nuestra clínica dental del Barrio de Salamanca en Madrid, te estamos esperando. No solo ponemos dientes; devolvemos la confianza a nuestros pacientes. Sabemos que cada caso es único y nos encanta dedicar el tiempo necesario para resolver todas tus dudas.

Preguntas frecuentes

¿Duele la colocación de un implante? 

Desde Clínica Roma te aseguramos que no. La intervención se realiza bajo anestesia local, por lo que no sentirás dolor. Las molestias en los días posteriores son leves y se controlan perfectamente con la medicación que te recetaremos.
El titanio es un material biocompatible, por lo que no existe el rechazo inmunológico como tal. En un porcentaje muy bajo (menos del 2%), el implante puede no integrarse bien por infecciones o tabaco, pero en la gran mayoría de los casos es un éxito total. .
Están diseñados para ser una solución a largo plazo. Con una buena higiene oral y acudiendo a tus revisiones periódicas, un implante puede durar toda la vida.
No te preocupes. Hoy en día existen técnicas avanzadas de injerto de hueso o elevación de seno maxilar que nos permiten crear una base sólida para colocar el implante con total seguridad.
En absoluto. Las coronas actuales se fabrican con materiales como el zirconio o la cerámica, que imitan el color, el brillo y la transparencia de los dientes naturales. Nadie notará la diferencia.

¿Tienes alguna otra pregunta?. 

Blog