Pocas cosas en la vida son tan incapacitantes como un dolor de muelas. Empieza como un leve pinchazo y, en cuestión de horas, se convierte en un dolor palpitante que te impide concentrarte, comer o incluso dormir. Cuando esto ocurre por la noche o durante el fin de semana, la desesperación nos lleva directo al botiquín o a buscar en Google soluciones de emergencia.
Desde Clínica Roma, queremos ser muy claros y honestos desde el principio: un remedio casero no cura una infección ni repara una caries. Sin embargo, sí existen soluciones naturales con base científica que pueden aliviar el dolor de forma temporal mientras consigues tu cita con el dentista.
Aquí te explicamos cuáles son los remedios caseros que sí funcionan, por qué lo hacen y qué errores debes evitar a toda costa.
¿Por qué duelen las muelas?
Para aliviar el dolor, primero hay que entender de dónde viene. La causa más común es que las bacterias han atravesado el esmalte dental (debido a una caries profunda o una fractura) y han llegado a la pulpa dental, la zona interna donde se encuentran los nervios y los vasos sanguíneos.
Al inflamarse esta zona interna dentro de un espacio cerrado y rígido (el diente), la presión aumenta drásticamente, provocando ese característico dolor punzante. Otras causas comunes incluyen la salida de las muelas del juicio, la gingivitis o el bruxismo (apretar los dientes).
Remedios caseros para el dolor de muelas respaldados por la ciencia
Si necesitas ganar tiempo antes de acudir a la consulta, estos métodos te ayudarán a reducir la inflamación y adormecer la zona de forma segura:
Enjuagues de agua tibia con sal
Es el remedio de cabecera de los dentistas por una buena razón. La sal es un desinfectante natural y un agente osmótico, lo que significa que ayuda a extraer el líquido de los tejidos inflamados, reduciendo la hinchazón. Disuelve media cucharadita de sal de mesa en un vaso de agua tibia. Haz buches durante 30 segundos y escúpelo. Repite 2 o 3 veces al día.
El clavo de olor (o aceite de clavo)
El clavo de olor contiene eugenol, un compuesto químico que actúa como un anestésico y antiséptico natural. De hecho, el eugenol se ha utilizado en la odontología tradicional durante décadas para calmar el dolor pulpar.
Si tienes aceite esencial de clavo, diluye dos gotas en un aceite portador (como el de oliva) y aplícalo en la zona afectada con un bastoncillo de algodón. Si usas el clavo entero, colócalo sobre la muela afectada y muerde con mucha suavidad para que libere sus aceites.
Compresas frías (en el exterior de la mejilla)
Cuando el dolor de muelas viene acompañado de inflamación en la cara, el frío es tu mejor aliado. El frío provoca vasoconstricción (estrecha los vasos sanguíneos), lo que disminuye el flujo de sangre hacia la zona, reduce la hinchazón y adormece el dolor.
Envuelve una bolsa de hielo en una toalla (nunca lo apliques directamente sobre la piel) y colócala en la mejilla durante 15 minutos. Descansa otros 15 minutos antes de repetir.
Bolsitas de té de menta
La menta contiene mentol, un componente con propiedades antibacterianas y un efecto refrescante que puede adormecer ligeramente el dolor sordo de las encías. Deja enfriar una bolsa de té de menta usada (debe estar tibia, no caliente) y colócala directamente sobre la muela afectada. También puedes meter la bolsita unos minutos en el congelador si prefieres el efecto frío.
El ajo
El ajo ha sido valorado por sus propiedades medicinales durante siglos. Al triturarlo, libera alicina, un potente agente antibacteriano que puede ayudar a combatir las bacterias que causan el dolor. Machaca un diente de ajo hasta crear una pasta y aplícala con suavidad en la zona afectada. Puedes añadir una pizca de sal.
Lo que NUNCA debes hacer: Jamás coloques una aspirina directamente sobre la encía o la muela. El ácido acetilsalicílico es altamente corrosivo para los tejidos blandos de la boca y te provocará una quemadura química severa, empeorando el cuadro.
El remedio definitivo: Cuándo acudir al especialista
Es vital recordar que el alivio que proporcionan estos remedios es pasajero. Si la causa raíz (una infección, por ejemplo) no se trata, la situación puede agravarse rápidamente, llegando a provocar un flemón o la pérdida de la pieza dental.
Si el dolor persiste más de 24 horas, si tienes fiebre, dificultad para tragar o una inflamación visible en la cara, necesitas atención profesional inmediata. En nuestra clínica dental en el barrio de Salamanca contamos con un equipo de especialistas listos para diagnosticar el origen exacto de tu molestia y aplicar el tratamiento adecuado (sea una endodoncia, una obturación o una limpieza profunda) para que recuperes tu bienestar de forma definitiva.
Preguntas frecuentes
¿Puedo tomar antibióticos por mi cuenta para el dolor de muelas?
No puedes tomar antibióticos por tu cuenta para el dolor de muelas nunca. Los antibióticos solo son efectivos si el dolor es causado por una infección bacteriana, y únicamente un dentista o médico puede recetarlos. Automedicarse genera resistencias bacterianas y no solucionará el dolor si la causa es un traumatismo o bruxismo.
¿Por qué el dolor de muelas empeora por la noche?
El dolor de muelas empeora por la noche porque al tumbarte en la cama, la presión sanguínea en la zona de la cabeza aumenta notablemente. Al llegar más sangre a la zona inflamada del diente, la presión sobre el nervio es mayor, lo que incrementa la intensidad del dolor. Se recomienda dormir con la cabeza elevada usando varias almohadas.
¿El agua oxigenada sirve para el dolor de muelas?
Sí, un enjuague con agua oxigenada diluida (a partes iguales con agua normal) puede ayudar a reducir la placa y las bacterias, además de aliviar el sangrado de las encías. Sin embargo, debes tener cuidado de no tragarla bajo ninguna circunstancia.
¿Tienes alguna otra pregunta?.



