Spark VS Invisalign

Cuando un paciente llega a Clínica Roma decidido a mejorar su sonrisa, casi siempre trae un nombre en la cabeza: Invisalign. Es lógico; han sido los pioneros y quienes han dominado el mercado durante décadas. Sin embargo, en los últimos años ha irrumpido con fuerza Spark, un sistema que ha puesto sobre la mesa innovaciones técnicas muy interesantes.

A menudo nos preguntan: »¿Cuál es mejor?». La respuesta corta es que ambos son herramientas excelentes, pero como expertos en ortodoncia, sabemos que el secreto no está solo en el «plástico», sino en la tecnología que hay detrás y, sobre todo, en el diagnóstico del profesional.

Invisalign: El respaldo de la experiencia masiva

Hablar de Invisalign es hablar de un sistema que ha tratado a más de 15 millones de personas en todo el mundo. Esa base de datos es su mayor activo. Su software de planificación, el ClinCheck, se nutre de toda esa experiencia para predecir con muchísima exactitud cómo se moverán tus dientes.

Su material patentado, el SmartTrack, es altamente flexible. Esto lo hace muy cómodo de poner y quitar, y permite que las fuerzas aplicadas sobre los dientes sean constantes pero suaves. Además, han desarrollado soluciones específicas para casos complejos, como los avances mandibulares en adolescentes, donde siguen llevando la delantera.

Spark: La apuesta por la transparencia y la precisión

Spark no es un recién llegado cualquiera. Pertenece a Ormco, una de las compañías de ortodoncia más prestigiosas del mundo (los creadores de los brackets Damon). Su enfoque ha sido pulir aquello en lo que Invisalign flaqueaba.

Dos puntos destacan por encima de todo en Spark:

  • Transparencia máxima: El material de Spark, llamado TruGEN™, es asombrosamente transparente. Es más denso y menos propenso a teñirse con el café o el paso de los días. Para el paciente que busca la máxima estética, es una opción ganadora.
  • Bordes pulidos y salud gingival: Los alineadores de Spark vienen cortados y pulidos de una forma que suele respetar mejor el margen de la encía, reduciendo el roce. Además, al ser un material algo más rígido, algunos estudios sugieren que transmite mejor la fuerza en ciertos movimientos de rotación dentaria.

El factor determinante: No es el alineador, es el ortodoncista

Es vital entender que ni Spark ni Invisalign «curan» por sí solos. Son vehículos. En ortodoncia invisible, el diseño de la fuerza lo hace el doctor en el software.

El éxito del tratamiento depende de cómo nosotros, como clínicos, diseñamos los «attachments» (esos pequeños relieves de composite que pegamos al diente) y cómo secuenciamos los movimientos para que la raíz del diente no sufra y el resultado sea estable a largo plazo.

¿Cuál elegir?

En Clínica Roma, nuestros dentistas de Madrid centro, la elección depende del caso clínico y de las prioridades del paciente. Si buscas un sistema con un historial inabarcable y soluciones específicas para maloclusiones muy concretas, Invisalign es una apuesta segura. Si priorizas una estética impecable (alineadores casi invisibles de verdad) y un acabado muy respetuoso con tus encías, Spark te va a sorprender.

Lo más importante es realizar un estudio radiográfico y un escaneado 3D previo. Solo así podremos decirte cuál de estas dos joyas de la ingeniería dental se adapta mejor a tu boca.

Si te gustaría que analicemos tu caso con nuestro escáner para ver cómo quedaría tu sonrisa con ambos sistemas antes de empezar, pide cita hoy mismo con nosotros.

Preguntas frecuentes

¿Tienes alguna otra pregunta?. 

¿Es uno más caro que el otro?

En términos generales, los precios de Invisalign y Spark son muy competitivos y similares. La variación del presupuesto no suele depender de la marca del alineador, sino de la complejidad de tu caso y de la duración del tratamiento (si es un caso «Lite» de pocos meses o un «Full» de más de un año). Lo ideal es valorar tu boca primero para darte un presupuesto cerrado. .
Si ponemos un alineador al lado del otro sobre una mesa, notarás que el material de Spark es ligeramente más cristalino. Sin embargo, una vez puestos en la boca, ambos son prácticamente imperceptibles para los demás. La mayor ventaja de la transparencia de Spark es que aguanta un poco mejor sin teñirse si eres de los que toma mucho café o té (aunque siempre recomendamos quitárselos para beber cualquier cosa que no sea agua).
La ortodoncia invisible es, por definición, mucho más cómoda que los brackets. Con ambos sistemas sentirás una presión lógica cada vez que cambies a un alineador nuevo (normalmente cada 7 o 10 días). Esa presión es la señal de que los dientes se están moviendo. Invisalign es algo más elástico, lo que puede dar una sensación de suavidad inicial, mientras que Spark es más firme, lo que a veces se traduce en movimientos muy precisos desde el primer día.
Rotundamente sí. Esta es la gran victoria de la ortodoncia invisible frente a los brackets. Al ser de «quitar y poner», no tienes restricciones de alimentos duros o pegajosos. Eso sí, el éxito de ambos sistemas depende de tu compromiso: debes llevarlos puestos al menos 22 horas al día. Si te los quitas más de la cuenta, los dientes no se moverán según lo previsto, sea cual sea la marca.

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